Este joven productor no teme al fracaso, teme a la mediocridad, a la autocompasión. Para alcanzar lo que quieres nunca hay limites. No hay secreto, no existe truco, sencillamente trabajar. La constancia y la paciencia siempre rinden frutos.

“Hacer algo siempre por cuenta propia significa que estarás del otro lado, dejar de temerle a la zona de confort. A la terrible forma en la que nos educaron”.

Para Salva Tochi como le dicen quienes lo conocen, no existe otra forma de abordar la vida más que la de trabajar arduamente para uno mismo, y no para ‘otros’. La consagración máxima de esa filosofía la llevo a cabo a través de Maker Films, la pequeña productora que logró establecer en la Ciudad de México y que ahora cuenta con varios proyectos bajo el brazo.

¿A raíz de qué comienza Maker Films?

En principio porque jamás quise trabajarle a alguien, por las pésimas condiciones en las que tienen a los empleados. La falta de oportunidades, lo difícil que se ha vuelto conseguir un empleo. Por ejemplo, hice mi servicio social en Canal Once y tenía el chance de trabajar ahí pero rehusé. La paga no se me hacía la mejor, y aunque después me arrepentí sabía que anhelaba conseguir más y mantenerme así, siempre buscando otra cosa. No hay mucho de dónde escoger en el ámbito laboral, la paga es poca y las empresas te contratan de asistente a cambio de casi nada. Es relativo, depende de cada quien, lo que esté dispuesto a hacer y lo que tiene en el momento para logarlo.

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Salvador Ponce

 

 

¿Cuánto lleva de trayectoria Maker Films?

Vamos para el segundo, empezamos en abril de 2014, somos una casa productora muy pequeña aún, pero con grandes aspiraciones a largo plazo. Por el momento solo somos Alfredo, Adelaida y yo. Considero que lo que nos permite el gran esfuerzo de llevar a cabo el trabajo [porque a veces es excesivo para tres personas] es sin duda la confianza en nosotros mismos, en nuestro talento, y eso es clave para iniciar cualquier meta que te propongas.

¿Para quién trabajan principalmente?

Para Copred [Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación de la Ciudad de México] ellos nos piden varias cosas al mes, nosotros nos encargamos de idear y elaborar el trabajo de producción y fotografía. Ellos han confiando en nosotros y nosotros a su vez en el talento que poseemos. Tenemos eventos a los que tenemos que acudir y llevar nuestro equipo, ahí la hacemos de todo, de jalacables, la animación, la producción y la postproducción. Hay veces en las que también tenemos algunos eventos para el gobierno del Distrito Federal. Entonces nos tenemos que partir en mil, pero finalmente la chamba siempre sale y todo es cuestión de chingarle.

¿Qué herramientas consideras necesarias para lograr el arduo trabajo que desempeñan en la producción y postproducción, siendo que solo cuentas con dos personas?

La fortaleza de creer que eres capaz de realizar varios roles y sin duda levantarse temprano. No es concebible que alguien quien aspira a mucho no tenga una disciplina, porque es justo eso de donde siempre resulta todo lo demás.

Uno siempre quiere llegar al límite, el chiste es rodearse de gente que comparta las mismas inquietudes que tu. Así el trabajo se vuelve un ‘hobbie’ que a lo largo del tiempo resulta maravilloso. No entiendo porque en México todo tiene que ser tan jerárquico, esa no es la forma, no hay trato igualitario y siempre, siempre debes de tratar a tu gente como un brazo más, alguien que aprende y entre mejor se sienta contigo, mejores resultados va a dar en su desempeño. Así funcionan muchas cosas, la manera de dirigirse, la manera de hablar y expresarte.

¿Cómo dirías tú que está conformada tu organización?

Todos iguales, no hay un jefe. El Copred, por ejemplo, sabe que si no estoy yo, está Adelaida y si Adelaida no está, está Alfredo, pero jamás me he puesto yo por encima de nadie. Creo que ellos son tan capaces de hacer lo que yo, como yo lo de ellos.

Cuando trabajas para una empresa eres como un cero a la izquierda, hay veces que ni siquiera te toman parecer ni opinión de nada, simplemente te debes remitir a realizar lo que te corresponde y se acabó. Cuando vas a filmaciones llega a pasar que te dicen: jálate las lámparas, móntate los filtros, el tripié, la cámara, quiero que se vea así, y así, y así. Siempre que llegas a una producción el productor te dice: quiero una toma, quiero una serie de escenarios, quiero tacto, quiero tacto. Te dan una serie de especificaciones. Cuando tienes tu propia chamba, tu propia productora, el cliente se va dirigir a ti, te va a pedir las cosas que desea y entonces es cuando tu debes atacar con las ideas que te rondan en la cabeza para perfeccionar la idea del cliente. Te explayas, puedes explotar todo lo que has aprendido y en este negocio se trata de eso, de un aprendizaje constante.

¿En qué proyecto andas?

Me encuentro haciendo la imagen para una empresa de organización. Cuando te tocan este tipo de proyectos caes en la cuenta de que está en tus manos la imagen de esa empresa completamente y literalmente, porque si ella no la da, no las das tú, y si no la das, nadie te va a contratar, nadie va a creer en ti.

¿Qué ha sido lo más difícil de una negociación con el cliente?

Definitivamente el dinero, de entrada un cliente [no todos] pero la gran mayoría siempre van a querer negociar el precio más bajo. Ahí es donde debemos convencerle para que sepan la importancia de ganar el dinero justo de nuestro trabajo. No sabes la cantidad de gente que me pide siempre lo más por lo menos. No se trata de regalar tu chamba, que ya de por sí es complicado pagar sueldos, gasolina, mantenimiento del equipo y comidas [entre otras muchas cosas].

Todo lleva una serie de pasos, hay que hace bocetos, hay que hacer algunas veces diseños propios, es difícil pero se tiene que sacar.
He conocido chicos que graban 6 horas de material por mil 500 pesos. Hay que tomar en cuenta que las tarjetas de memoria en una cámara profesional se desgastan y que se tiene que hace un gasto extra en caso de que lleguen a fallar, la cámara simplemente va perdiendo vida con el tiempo y el uso.

¿Cuál es la mayor satisfacción de tu trabajo?

En Copred hicimos un spot para que se proyectara en las pantallas que están en el Metro y Metrobús, y es muy chingón ver que la gente lo observa, que pone atención al mensaje, que si bien no fue exclusivamente tuyo, tu contribuiste a ello, tú estuviste a cargo de él.

¿Cuánto es lo que les pagas a tus colaboradores?

Por encargo, a mis colaboradores les he llegado a pagar hasta mil 500 pesos al día. Pero, si llega a haber errores, porque llega a pasar, tengo que ajustar el precio. Hay cosas que no paso por alto, y es sin duda los olvidos y la negligencia que pueda llegar a tener la gente, en este caso hay días en lo que se llega a olvidar el micrófono y es entonces donde digo pues ¿qué pedo? así ya no sale. Hay veces que tengo que limpiar el audio porque a un chico se le olvidó la caña, se ve borroso porque se le olvido ajustar el lente de la cámara, etcétera. El cliente siempre te va a castigar cada pequeño error que mire en su trabajo final.

¿Lo imperdonable del trabajo qué es y por qué?

La negligencia laboral, cada error que observe el cliente, es un error que te puede costar más de lo que imaginas, esos son punibles completamente, si lo hace el cliente, seguro lo va a hacer la competencia y es ahí en donde debo de poner un alto y asegurarme de que la gente que está conmigo no cometa barbaridades. Siempre, en este negocio, debes de asegurarte de todo cuanto puedas. Debes verificar cada cosa que esté y no. Perder un cliente no solo se trata de dejar de ganar billete, se trata de que hable mal de ti, que no te recomienden. Que solo escuches que la gente no te vuelva a hacer llamados. Yo sé que no existe la perfección, pero entre más te acerques será siempre lo ideal. Yo siempre pido concentración, mucho cuidado.

La competencia siempre anda ahí, al acecho, en el momento que la cagues, ellos serán los primeros en darse cuenta, es ahí cuando van a entrar con en cliente [quien en teoría debería estar contigo] para ofrecer quizá otro producto por menor cantidad. No debe haber fallas y si las hay intentar modificarlas y corregirlas lo más que se pueda en el momento preciso.

¿Qué es lo mas importante para Salvador dentro del ámbito laboral y en lo personal?

Mejorar, mejorar siempre, dejarse de quejar. No es algo sano estar quejándote todo el tiempo por todos lados de las cosas malas que te suceden. Cuando no haces absolutamente nada para cambiar pierdes completamente el derecho a quejarte. Para mí lo funcional es trabajar en ello. Que si quieres una mejor chamba; vas a buscar y buscar y buscarle, que si tu sueldo sigue siendo el mismo desde hace 2 años; vas y pides un aumento, pero es eso: siempre intentarlo, no quedarse en el hubiera o en el está medio complicado, porque definitivamente todo es complicado.
No puedes aventarte así como así, pero si de vez en cuando intentar algo que quizá jamás imaginaste hacer.

¿Las cosas que no soportas como persona y como profesionista?

Como siempre lo he dicho y lo sostendré: la mediocridad, el no hacer nada, el no intentarlo aún a sabiendas de que podrías fracasar. ¿Quién no ha fracasado en su vida?, ¿A quién no le han dado una patada por el culo? Todos sabemos que es inherente al ser humano el fracaso, los errores. Pero parte completamente de nosotros observar para aprender y entonces sí, darle para adelante.

He conocido gente que hace su examen para ingresar al CUEC (Centro Universitario de Estudios Cinematográficos) y no se quedan, acto seguido: los ves vagando por doquier, buscando en la nada. Sin alguna intención de volver a hacer la prueba.

¿Cosas favoritas de Salvador?

Los deportes, mi familia, disfrutar del tiempo con ellos, con mi novia Ade, a quien quiero muchísimo. Ya no tengo amigos, o al menos ya casi no salgo con nadie, te vuelves el ‘sin amigos’ por la chamba también. Ese es el precio quizá de tener éxito en lo tuyo. No sé si sopesar el éxito y la compañía sea lo mejor, pero definitivamente todo, absolutamente todo tiene un precio.

¿Retos?

Muchos, hay algo que siempre me ha llamado la atención: la experimentación, no sé, hacer e intentar realizar algún video experimental, meter de todo, darle lógica pero siempre con un chingo de ideas locas.
Debes hacer las cosas con lo que tengas en el momento. Si tengo una cámara, voy y hago tomas, si tengo el software necesario, voy y hago la edición. Pero debes de intentarlo, debes de explotar lo que tienes y si eso que tienes es 1% de tiempo pero 99% de inspiración, ya la hiciste. Porque aunque eso que tenías en la mente tarde más de tres años, siempre sentirás la satisfacción de haberlo hecho, no importa cuanto hayas demorado.

Me encuentro escribiendo un largometraje acerca de las enfermedades mentales,
Eso siempre ha sido algo inquietante. Quisiera explorar el mundo alterno en el que viven estas personas, el por qué siempre los demás los han relegado de la sociedad en general. El por qué de su peligrosidad. Es un asunto que me ha atrapado y pienso darle en cuanto termine con algunos proyectos. No quito el dedo, sé que puedo filmar una cinta basándose en eso y sobre todo explorando el lado enigmático de la esquizofrenia. Solo por poner un ejemplo.

¿Algún proyecto que te haya dejado un buen sabor de boca?

Pues muchos, pero uno que marco tendencia en mi vida y fue en definitiva una experiencia muy chingona fue Plug In, un canal donde grabamos una serie de entrevistas a varias bandas que se presentaban aquí en México. Fueron dos temporadas. Eran bandas de Sudamérica en su mayoría.

Conocí un chingo de gente muy a toda madre. Chilenos que me decían que venían de a mochilazo a la ciudad y que les parecía muy cara [por cierto]. Bandas que tocan en el Pasagüero, en el Imperial, en el Pata Negra y que ahora andan dando la vuelta a todo el mundo. Es algo que admiro, la soltura de la vida, de no siempre estar pensando en la seguridad al 100%, no tener que estar esperando a que alguien te diga qué hacer, qué visitar. En lo personal considero que es una experiencia enriquecedora.

¿Malas experiencias?

Cuando trabajaba para otra productora en una ocasión nos pidieron hacer la edición de varias temporadas del programa Spotlight que trasmite el canal WOBI, mi entonces jefe se encontraba en Campeche, por lo que me mandó para que recogiera unos materiales, los cuales me tenía que dar una asistente. Yo no los revisé por hueva o no sé, solo recuerdo que ya me quería ir a dormir a mi casa. El problema fue que estaban en pésima calidad, pero así horrible. Ya te imaginarás. Cuando llega mi jefe, los revisa y… cagiza, se encabronó, me dio una regañada de aquellas, no hubo manera de reclamar otro material, pues ya habían borrado el respaldo. El exceso de confianza es un enemigo. Mi ex jefe me lo dijo. Me acuerdo que salí llorando. Esa fue la primera y ultima vez que abusé de mi propia confianza.

Lo otro que pasó fue como una especie de epifanía, supe que tenía que buscar otra cosa, que no podía permitirme otro error pero que tampoco quería seguir bajo las ordenes de nadie.

Heme aquí.

¿Lees?

Ahora ya no tanto, antes sí era más de libros y todo eso. Hubo uno que me gustó mucho, el libro El Nombre de la Rosa, de Umberto Eco. La película también es buena. Mi libro favorito sin duda Viaje al Centro de la Tierra de Julio Verne, creo que todos hacemos un viaje dentro de nosotros mismos, al saber que siempre podemos lograr algo. Que existe una cosa que emana de ti para poder explotarla y explorarla.

¿Aspiras ser padre de familia, te ves alguna vez con hijos, formar una familia, qué les dirías a tus hijos su tuvieras?

Me encantaría tener una hija, la más pequeña de tres, sí tres. A ellos siempre les diría que busquen estar un paso al frente de todos, pues no toda la gente que nos rodea está dispuesta a enseñar o ayudar. Que traten de aprender por si solos y que mantengan un orden en sus vidas y un equilibrio [por supuesto]. Algo que ineludiblemente hace mella es sin duda el saber aplicar lo que se aprende en la escuela a la vida real, eso es algo que siempre saca de onda porque sencillamente no se puede. La vida es algo más que eso, que una simple enseñanza del aula.

Curiosidades

Salvador Ponce nació en la navidad de 1990.
De niño le gustaba mucho el Castillo de Chapultepec y sus alrededores.
No le teme a la muerte propia, le teme a la muerte de sus seres queridos.
Su director favorito es Stanley Kubrick con su Full Metal Jacket.Estudio Comunicación en la Universidad Tecnológica de México y asegura que la escuela es un requisito más, pues los verdaderos trotes de aprendizaje son en la vida misma.
Tiene un largometraje pendiente para ser filmado, se encuentra ahora trabajando en ello.
No hace ejercicio, aunque quisiera.
Le gusta ir a chelear, aunque a veces resulte triste por la falta de amistades con quien compartir ciertos momentos.
Va a la Cineteca Nacional y afirma que las de acción y ciencia ficción son sus favoritas. Algo que le gustaría hacer [entre otras muchas cosas] sería filmar un largometraje con tintes paranormales en la polémica Posada del Sol, ubicada en la Colonia Doctores, en la Ciudad de México.

Salvador es reservado, de carácter afable y una sonrisa discreta. Un chico un tanto retraído, de mirada taciturna, pero de mente inteligente y desafiante.
Fuimos compañeros de clases en la universidad. Ahora vuela alto. Lejos de tocar tierra.

 

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