Sorprende el uso de pantallas y luces para meter a los actores en la

pantalla, como en una película o un cómic

 

Un numeroso público aplaudió de pie al elenco presidido por el actor y

productor Jorge Ortiz de Pinedo en la superproducción teatral La Dalia Negra,

original de John Richman, la cual fue presentada en el Teatro Pablo de

Villavicencio este inicio de semana, en un escenario que combina las modernas

tecnologías audiovisuales con un hábil e intenso juego de iluminación para

“meter a los actores en la pantalla”.

 

La obra, considerada por la Asociación de Periodistas Teatrales (APT), como

La Mejor obra del Año 2015 hace apenas una semana, consiguió además el

premio José Hernández Díaz a Productor del Año para Jorge Ortiz de Pinedo, y

el premio Maricruz Olivier a la Revelación femenina para Ariadne Díaz (la

primera intérprete que hizo el papel de Elisabet Short).

 

Con un reparto integrado por actores de la talla de Juan Ríos, Brandon

Peniche, Darío Ripoll, Mauricio Isaac, Mario Loría, Fátima Torre, Majo Pérez,

Salvador Petrola y José Ramón Berganza, La Dalia negra mantuvo a la

expectativa al público que llenó el teatro y siguió los percances de esta historia

negra basada en hechos reales, sobre un horrendo crimen cometido en Los

Ángeles, California, el 15 de enero de 1947.

 

La obra llegó a nuestra ciudad dentro de la Temporada anual de la Sociedad

Artística Sinaloense y el Instituto Sinaloense de Cultura, y narra el caso de

Elizabeth Short, una joven que soñaba con la fama que da Hollywood, sin

medir los costos.

 

Es una bien cuidada puesta en escena, en la que el público se enfrenta con

una gran pantalla de video en la que se proyectan imágenes de viejas

fotografías o dibujos tipo cómics, y en donde los personajes pueden conducir

un auto y pasear por las calles de la ciudad, dar la vuelta en esquinas, y los

actores, con un buen diseño de luces, se miran en dos planos, abajo o en la

planta alta, y si se requiere, en toda la pantalla.

 

14 Marzo - Obra La Dalia Negra (8)

El detective Harry Murphy (interpretado por Ortiz de Pinedo en 1984, cuando

rememora el caso, y Brandon Peniche cuando joven), queda obsesionado por

el caso del cruel asesinato cometido contra Elisabet Short (interpretada por

Esmeralda Pimentel) y a la vuelta de las décadas sigue pensando en quien

será el culpable. El público puede seguir paso a paso los detalles del crimen,

las investigaciones, la detención de sospechosos, los posibles motivos, pero no

hay culpables. Al final, el viejo Harry Murphy esbozará algún nombre, pero es

mejor verla y sopesarla con mucho tiento.

 

De cualquier forma, el posible culpable ya ha fallecido y el caso queda

irresuelto y sin que la justicia haya llegado, pero entre tanto la historia nos lleva

en un viaje trepidante, entre soldados que vuelven de la guerra, traficantes,

cirujanos ilegales, golpeadores, policías corruptos, jovencitas encandiladas por

las luces intensas de Hollywood y familias desintegradas.

14 Marzo - Obra La Dalia Negra (25)

La Dalia Negra es una experiencia teatral sin precedentes en México, pues

consigue por primera vez que creativos mexicanos fusionen exitosamente el

teatro con el cine (cinemática teatral, la llama Ortiz de Pinedo), logrando

colocar a este proyecto como un espectáculo único en nuestro país.

 

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